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Cómo estudiar la OPE de Enfermería con tests: método, repaso espaciado y registro de fallos
Por el equipo editorial de RazonaTest · Publicado el
Hacer tests no es solo medir lo que sabes. Bien usados, son una de las formas de estudiar con más respaldo científico, y eso importa si trabajas y tu tiempo es corto. La clave no está en hacer muchos, sino en lo que haces después de cada pregunta: leer por qué es correcta la buena, por qué no lo son las otras y qué técnica de examen la resolvía.
Este artículo trata del método de cada sesión y de cada semana. Si buscas el calendario completo, mes a mes, tienes cómo preparar la OPE de Enfermería en 4 meses.
Por qué hacer tests es estudiar (y no solo medirte)
Recordar un dato lo fija mejor que volver a leerlo. Es lo que la psicología llama efecto test, y tiene respaldo:
- En el experimento clásico de Roediger y Karpicke (2006), releer un texto daba mejor resultado si el examen era a los 5 minutos. Pero a los 2 días y a la semana recordaban más quienes habían hecho tests. Y releer daba más confianza, aunque se recordara menos.
- En un ensayo con médicos residentes de pediatría y urgencias, Larsen, Butler y Roediger (2009) compararon tests repetidos con corrección frente a repasar una hoja resumen. A los seis meses, los temas trabajados con tests sacaban un 39 % en el examen final, frente al 26 % de los repasados.
- La revisión de Dunlosky y colaboradores (2013) analizó diez técnicas de estudio. Solo dos obtuvieron «utilidad alta»: hacer pruebas de práctica y repartir el estudio en el tiempo. Releer y subrayar quedaron en «utilidad baja».
Dos límites para no exagerar: son estudios con estudiantes (y, en el de Larsen, residentes) y con materiales que no son tu temario, y ninguno promete una nota. Lo que dicen es que, a igualdad de tiempo, practicar recordando rinde más que releer cuando el examen no es inmediato. Y que la sensación de «ya me lo sé» tras releer engaña.
Cómo leer una pregunta resuelta: teoría, por qué no y técnica de examen
Un test de opción múltiple tiene un riesgo: te expone a opciones falsas que suenan bien. Butler y Roediger (2008) vieron que, sin corrección, las opciones falsas elegidas en el test reaparecían después como respuestas. Con corrección, eso se reducía y aumentaban los aciertos. Por eso cada pregunta debe terminar en la justificación.
Lee la corrección en tres capas. Un ejemplo de nuestras preguntas de accesos vasculares:
Según el Programa Flebitis Zero (2019), el apósito transparente de un catéter venoso periférico de corta duración en un adulto se cambia: a) al menos cada 7 días, y antes si se humedece, se afloja o está sucio; b) cada 24 horas; c) cada 48 horas, aunque esté íntegro; d) nunca, hasta retirar el catéter.
- La teoría. Correcta, la a. El transparente se cambia al menos cada 7 días; el de gasa, cada 48 horas; y cualquiera, si se humedece, se despega o se ensucia.
- El porqué de cada opción incorrecta. La b confunde la valoración diaria del punto, que se hace a través del apósito, con cambiarlo. La c es el plazo del apósito de gasa. La d es un absoluto que choca con el «al menos cada 7 días».
- La técnica de examen. La ventaja del transparente es ver el punto sin levantarlo; por eso dura más. La c es la trampa de asociación, y la d se descarta con descartar absolutos.
La segunda capa es la que más se salta y la que más rinde: cada «por qué no» es otra pregunta que ya tienes preparada para el día que el tribunal convierta ese distractor en la respuesta correcta.
El registro de fallos: qué apuntar y cuándo repetir
Cada fallo merece una línea. Apunta tres cosas:
- Qué no sabías, en una frase («apósito de gasa: 48 h; transparente: 7 días»).
- Por qué fallaste: no lo sabía, leí mal (un «no», un «falsa») o dudé entre dos y elegí mal.
- Cuándo la repites.
Para el cuándo, reparte. El metaanálisis de Cepeda y colaboradores (2006), con 317 experimentos, encontró que el intervalo de repaso que mejor funciona crece cuanto más tiempo necesitas recordar. Para un examen que está a meses, repasar todo el mismo día rinde menos que espaciarlo.
Una pauta sencilla, que es la que usa nuestro repaso espaciado: la pregunta fallada vuelve al día siguiente y, si la aciertas, a los 3, 7, 14 y 30 días. Si la vuelves a fallar, empieza de nuevo; si aciertas la del mes, sale del repaso. Puedes hacerlo a mano con una libreta o dejar que lo haga la app: el repaso automático forma parte del pase.
El tipo de fallo te dice qué hacer. Si no lo sabías, vuelve al tema. Si leíste mal, trabaja el enunciado en negativo. Si dudaste entre dos, mira la técnica que lo resolvía.
Acertar por suerte también es fallar: el marcado de seguridad
Una pregunta acertada al azar cuenta igual en la nota del test, pero no en lo que sabes. Si no la revisas, el día del examen la volverás a jugar a cara o cruz.
Por eso, al contestar cada pregunta, marca tu seguridad: «Lo sé», «Dudo entre dos» o «Al azar». Al corregir, revisa también los aciertos que no marcaste como «Lo sé». Butler, Karpicke y Roediger (2008) vieron que leer la corrección duplicaba lo que se retenía de las respuestas acertadas con poca seguridad, comparado con no leerla.
Ojo: nuestro repaso automático recoge los fallos, no los aciertos dudosos. Esas preguntas apúntalas tú en el registro.
El marcado sirve para algo más: con el tiempo, tus estadísticas te dicen cuánto aciertas cuando dudas entre dos y si, con la penalización de tu convocatoria, te compensa contestar. Con −1/4 y cuatro opciones, dudar entre dos tiene una esperanza de +3/8 de acierto; con −1/3, de +1/3. Lo desarrollamos en ¿arriesgar o dejar en blanco?.
Cuántos tests, de cuántas preguntas y cuándo pasar al simulacro
No hay una cifra demostrada de tests al día. Cuidado con quien te la dé. Lo que sí funciona es que cada test tenga un objetivo:
| Tipo de test | Para qué | Cómo | |---|---|---| | Test de tema (modo Estudio) | Cerrar un tema recién estudiado | Pocas preguntas, con la corrección inmediata de cada una | | Repaso de fallos | Fijar lo que fallaste | Las preguntas que tocan ese día | | Test mixto (modo Examen) | Recordar temas ya vistos sin saber de cuál viene la pregunta | Sin corrección hasta el final y con la penalización real | | Simulacro | Entrenar el examen de verdad | Un examen oficial completo, con su tiempo y su orden |
Pasa al simulacro cuando hayas visto todo el temario una vez. En el último mes, haz como mínimo uno a la semana, con el número de preguntas, el tiempo y la penalización de tu convocatoria. Empieza por exámenes oficiales, por ejemplo el examen de Aragón de 2026, que puedes hacer gratis entero, o la presentación del examen del SERMAS de 2026, con sus temas, cuyas preguntas resueltas están en el pase.
En los simulacros entrena dos técnicas que en los tests sueltos no se ven:
- Pistas en otras preguntas: en un examen largo, un enunciado puede resolver otra pregunta. Marca las dudas y vuelve a ellas al final.
- Cambiar la respuesta solo con un motivo: en la segunda vuelta, cambia si has visto que leíste mal o recuerdas el dato, no por nervios. Desmontamos esta y otras creencias en los mitos de los trucos tipo test.
Plantilla semanal
Una semana tipo, a ajustar a tu horario o a tus turnos:
| Día | Sesión | |---|---| | Lunes | Tema nuevo y test de tema | | Martes | Repaso de fallos y test de tema | | Miércoles | Tema nuevo y test de tema | | Jueves | Repaso de fallos y test mixto de temas anteriores | | Viernes | Tema nuevo y test de tema | | Sábado | Simulacro (en el último mes) o test mixto largo | | Domingo | Revisión del simulacro: fallos y aciertos dudosos al registro; descanso |
Tres reglas: el repaso de fallos va antes que el tema nuevo, porque lo pendiente se acumula; cada semana mezcla temas antiguos, para no olvidar lo del principio; y el día de simulacro no se estudia nada más.
Tienes todas las técnicas de examen, con ejemplos de exámenes reales, en la guía de técnicas de examen.
Pruébalo hoy: haz un test en modo Estudio del tema que acabas de ver, marca tu seguridad en cada pregunta y lee la justificación de las cuatro opciones, también en las que aciertes.
Preguntas frecuentes
- ¿Sirve estudiar la oposición solo haciendo tests?
- Hacer tests es una de las formas de estudio con más respaldo, pero no sustituye al temario: el test te dice qué no sabes y te obliga a recordar, y el tema es donde lo aprendes. Lo que funciona es alternar ambos y leer la justificación de cada pregunta, no solo ver la respuesta correcta.
- ¿Cuántos tests hay que hacer al día para la OPE de Enfermería?
- No hay una cifra demostrada. Más que el número, importa que cada test tenga un objetivo (cerrar un tema, repasar fallos o entrenar el examen) y que revises con calma lo que fallas o aciertas sin estar seguro.
- ¿Cada cuánto hay que repasar las preguntas falladas?
- Con intervalos que se alargan: al día siguiente, a los pocos días, a la semana y después a las dos semanas y al mes. Los estudios sobre práctica espaciada indican que el mejor intervalo crece cuanto más tiempo necesitas recordar lo aprendido.
- ¿Cuándo empezar los simulacros de la OPE de Enfermería?
- Cuando hayas visto el temario al menos una vez, y siempre con el número de preguntas, el tiempo y la penalización de tu convocatoria. En el último mes, como mínimo uno a la semana.