Aprende a examinarte
Técnicas de examen tipo test
En un examen tipo test con penalización no solo importa lo que sabes: importa cómo decides. Estas técnicas te ayudan a convertir dudas en aciertos y a no regalar puntos.
Por qué una técnica no sustituye al temario
Las técnicas desempatan cuando dudas entre dos opciones; no reemplazan el estudio. Por eso cada pregunta de la web trae primero la justificación teórica y después la técnica de examen para acertarla.
Las ideas básicas
- Descarta antes de elegir. Eliminar dos opciones pasa de un 25 % a un 50 % de probabilidad de acierto.
- Desconfía de los absolutos. «Siempre», «nunca» o «todos» suelen indicar una opción falsa, sobre todo en normativa.
- La opción más específica gana a menudo. La correcta suele ser la más precisa y técnica.
- Relaciona conceptos. Una palabra clave del enunciado suele apuntar a un único ámbito.
Cuándo arriesgar
Si cada error resta un tercio de acierto, responder compensa en cuanto estimas más de un 25 % de probabilidad de acertar en un test de cuatro opciones. Con dos opciones descartadas, arriesgar casi siempre sale a cuenta.
Explora las técnicas
Cada técnica tiene su explicación y ejemplos reales de preguntas de oposición. Elígelas en la lista de abajo y practica con ellas.
Todas las técnicas
- Descartar absolutosLas opciones con «siempre», «nunca», «todos» o «en ningún caso» suelen ser falsas en preguntas clínicas, porque casi todo tiene excepciones. En preguntas de normativa hay que tener más cuidado: las leyes también usan fórmulas absolutas («en todo caso», «en ningún caso»), así que solo es una pista para empezar a descartar. *Ejemplo:* «El consentimiento informado se presta **siempre** por escrito» es falsa: la regla general es verbal y la ley enumera los casos en que debe constar por escrito. Límite real: en el examen del SERMAS de abril de 2026, la respuesta correcta sobre el sangrado posmenopáusico decía que «debe ser siempre estudiado».
- La opción más específicaQuien redacta la pregunta suele cuidar más la opción correcta, que tiende a ser la más precisa y técnica; las incorrectas a menudo son vagas. Es una tendencia, no una regla: en nuestros exámenes oficiales resueltos la correcta fue la opción más larga en torno al 35-38 % de las preguntas de 4 opciones (35 % sin contar empates de longitud, 38 % contándolos; el azar daría un 25 %), así que en casi dos de cada tres el detalle era un distractor. *Ejemplo:* entre «vigilar al paciente» y «valorar el nivel de conciencia con una escala validada», la segunda suele tener más papeletas, siempre que el detalle sea correcto.
- Asociación de conceptoUna palabra clave del enunciado suele apuntar a un ámbito concreto (una escala, una ley, una taxonomía). Relaciona esa palabra con su ámbito y descarta las opciones que pertenecen a otro. *Ejemplo:* si el enunciado pregunta por el riesgo de lesión por presión, las escalas de ese ámbito (Braden, Norton, EMINA) encajan; la escala de Glasgow, que valora el nivel de conciencia, queda fuera.
- Enunciado en negativoPreguntas con «señale la **incorrecta**», «**no** es», «**excepto**» invierten la lógica: buscas la única falsa. Subraya la negación y evalúa cada opción como verdadera o falsa antes de elegir. *Ejemplo:* en «todas son funciones de X **excepto**», tres opciones serán ciertas; marca la que no encaja.
- Opciones contrariasCuando dos opciones afirman cosas opuestas (aumenta / disminuye, antes / después), a menudo una de las dos es la correcta, porque el autor ha construido el distractor invirtiendo la buena. Analiza primero esa pareja, sin descartar del todo las demás. *Ejemplo:* si b) dice «aumenta la frecuencia cardiaca» y d) «disminuye la frecuencia cardiaca», decide primero entre esas dos.
- La opción que engloba a las demásSi una opción incluye o resume a otras y todas ellas son ciertas, suele ser la correcta, porque las demás son casos parciales. Busca la respuesta más completa, no la primera verdadera que leas. Cuidado en preguntas en negativo: ahí la lógica se invierte. *Ejemplo:* si a) y c) describen medidas concretas de aislamiento de contacto y d) es «las precauciones de transmisión por contacto», d) las engloba.
- Palabras repetidas del enunciadoLa opción que repite términos o la raíz de una palabra del enunciado suele estar relacionada con lo que se pregunta. No es infalible: a veces se usa como trampa, así que confírmala con lo que sabes. *Ejemplo:* si el enunciado pregunta por la «valoración nutricional», una opción que menciona una herramienta de cribado «nutricional» merece atención.
- Pistas en otras preguntasEn un examen largo, el enunciado de una pregunta puede contener la respuesta de otra. Anota las dudas y vuelve a ellas tras leer el resto del examen. *Ejemplo:* en el examen del SERMAS de abril de 2026, la pregunta 1 pedía qué **no** era un objetivo de la estrategia 8 del Plan de Calidad, y el enunciado de la pregunta 9 confirmaba que «la participación de los pacientes» sí lo era, lo que descartaba una opción.
- Sentido común clínicoCuando no recuerdas el dato exacto, pregúntate qué haría una enfermera prudente con el paciente delante. Descarta lo que pondría en riesgo al paciente o contradice la práctica segura. Sirve para descartar, no para afirmar un dato que no sabes. *Ejemplo:* ante un paciente con disnea, una opción que propone dejarlo tumbado en decúbito supino y sin vigilancia es poco probable frente a incorporarlo y valorar la saturación.
- Prioridad clínicaEn preguntas de «qué hará **primero**», ordena las opciones por riesgo vital: en la valoración inicial del paciente grave, la secuencia ABCDE (vía aérea, respiración, circulación, neurológico, exposición) va antes que el registro o la educación. Ojo: en la parada cardiaca, las guías ERC 2025 piden comprobar la respuesta y la respiración, pedir ayuda e iniciar las compresiones sin demora; y en el politraumatizado con hemorragia externa masiva, controlarla va antes que la vía aérea (<C>ABCDE). Aplica el protocolo del escenario concreto. *Ejemplo:* en un paciente consciente que se atraganta y no puede respirar, actuar sobre la obstrucción de la vía aérea va antes que avisar a la familia o registrar la incidencia.
- Palabras clave del enunciadoMatices como «más frecuente», «de elección», «inicial» o «característico» cambian la respuesta. Una opción puede ser cierta pero no responder a lo que se pide. *Ejemplo:* si se pregunta por el signo «más precoz», un signo cierto pero tardío es incorrecto.
- Opciones casi igualesSi dos opciones solo se diferencian en un detalle (una cifra, una palabra), a menudo una es la correcta y la otra su trampa. Fíjate en ese detalle y decide entre ellas, pero comprueba que las demás opciones son falsas. *Ejemplo:* ante «cada 2 horas» y «cada 12 horas», el detalle que importa es la cifra; decide con lo que sepas del cuidado en cuestión.
- Opciones «todas» o «ninguna»Ante «todas son correctas», basta con que una opción sea falsa para descartarla; ante «ninguna es correcta», basta con que una sea cierta. Si solo hay una respuesta válida y estás seguro de que dos opciones son ciertas, la única coherente es «todas son correctas». *Ejemplo:* si sabes que a) y b) son ciertas y la d) es «todas son correctas», no puede ser ni a) ni b) por separado: marca d). En los dos exámenes del SERMAS de 2026, «todas son correctas» fue la respuesta buena en 5 de las 6 preguntas en que aparecía, pero eso no exime de comprobar cada opción.
- Estimar en los cálculos de dosisEn cálculos de dosis, diluciones o ritmos de perfusión, estima primero el orden de magnitud y descarta las opciones absurdas. Después calcula con las unidades a la vista para no confundir mg, mcg o ml. *Ejemplo (SERMAS, abril de 2026):* paracetamol pautado a 15 mg/kg para un lactante de 8 kg, solución de 100 mg/ml. Estimación: unos 120 mg, algo más de 1 ml, así que 0,8 y 2 ml quedan fuera; la cuenta da 1,2 ml (1,6 ml serían 20 mg/kg).
- El papel de la enfermeraSi la pregunta es sobre la actuación enfermera, desconfía de opciones que corresponden a otro profesional o exceden sus competencias. La correcta suele ser una intervención propia y autónoma. Pero no descartes por reflejo lo que suena a decisión enfermera: la indicación de medicamentos no sujetos a prescripción médica es competencia enfermera, y en el SERMAS de 2026 fue la respuesta correcta de un caso de cefalea tensional. *Ejemplo:* ante un efecto adverso, «suspender el tratamiento por decisión propia» suele perder frente a «valorar, registrar y comunicarlo».
- Cuándo arriesgar según la penalizaciónResponder es rentable cuando la ganancia esperada es positiva. Con cuatro opciones, si un error resta un tercio, contestar al azar tiene esperanza cero y basta descartar una opción con seguridad para que compense. Si un error resta un cuarto (como en las últimas convocatorias del SAS y del SERMAS), contestar al azar ya tiene esperanza ligeramente positiva (+1/16 de acierto por pregunta). Es un promedio sobre muchas preguntas: no asegura nada en una pregunta concreta, y si los distractores te atraen, tu acierto real al dudar puede quedar por debajo del azar; mide tu porcentaje en los simulacros. Comprueba la penalización en las bases de cada convocatoria. *Ejemplo:* con −1/4 por error, si dudas entre dos opciones, responder suma de media 3/8 de acierto por pregunta (1/2 − 1/2 × 1/4).
- Gestión del tiempo por vueltasHaz una primera vuelta contestando solo las que sabes, una segunda para las que puedes razonar descartando y deja las dudosas para el final. Así no pierdes tiempo en preguntas difíciles a costa de las fáciles. Calcula el ritmo: unos 65 segundos por pregunta en el SERMAS (110 en 120 minutos) y unos 70 en el SAS (153 en 180). Contesta también las de reserva, porque sustituyen a las anuladas (en el SERMAS de abril de 2026 entraron 6), y deja minutos para pasar las respuestas a la hoja. *Ejemplo:* marca en el cuadernillo con un símbolo las que dejas para la segunda vuelta y con otro las que darías por perdidas.
- Cambiar la respuesta solo con un motivoLa creencia de que «la primera intuición es la buena» no se sostiene: los estudios sobre exámenes tipo test encuentran que, cuando se cambia una respuesta, es más frecuente pasar de incorrecta a correcta que al revés. Cambia cuando tengas un motivo concreto (has leído mal el enunciado, otra pregunta te ha dado la pista, recuerdas el dato), no por inseguridad. *Ejemplo:* si al repasar ves que el enunciado decía «señale la **falsa**» y habías marcado una verdadera, cámbiala sin dudar.